Parejas del Flamenco: Enrique Morente y Pepe Habichuela

Llegamos con una nueva entrada de nuestras parejas flamencas. Y hoy hemos querido hacer un pequeño homenaje a dos grandes del Flamenco, Enrique Morente y Pepe Habichuela, que si bien no han sido una pareja flamenca al uso, ya que han sabido abrirse a otros tocaores y cantaores, sí que nos han dejado recitales impresionantes que tanto los amantes de este arte como aquellos que quieren aprender flamenco deben tener marcados a fuego en su retina.

Pero empecemos por el cantaor: Enrique Morente nació en Granada, donde empezó su relación con el cante y donde comenzó a “beber” de los grandes maestros. A los 18 años se traslada a Madrid, lugar en el que empieza a tener contacto con las principales figuras de la época. Es entonces cuando sorprende a críticos, estudiosos y aficionados del flamenco al asimilar e interpretar los cantes y los estilos más difíciles.

Su primer disco aparece en 1967 bajo el título de Cante Flamenco. Ya desde este primer trabajo, Morente comienza a dar signos de que es capaz de interpretar canciones del clasicismo flamenco más resuelto sin renunciar a su vena más creativa y revolucionaria. Enrique seguirá mostrando todo su talento junto a las guitarras del Niño Ricardo, Perico del Lunar, Parrilla de Jerez, Manzanita, Paco Cortés, Tomatito, Manolo e Isidoro Sanlúcar, Enrique de Melchor, El Bola, Paquete, Montoyita o Sabicas, entre otros pero, sobre todo, junto a la guitarra del maestro Pepe Habichuela.

La carrera de Morente está marcada por su inquietud artística y social. Una característica que hizo que el cantaor no tuviera problemas en introducir a los grandes poetas españoles en sus canciones y sobre todo de abrirse a otras tradiciones musicales para fusionar el arte flamenco con otros estilos.

Enrique Morente, junto a Pepe Habichuela se convirtieron en dos de los representantes más importantes del denominado “Nuevo Flamenco”, gracias entre otras cosas a la coherencia con la que siempre han tratado a esa evolución que ha tenido el flamenco en los últimos tiempos.

Morente recorrió el mundo con su arte actuando en el Teatro Real de Madrid, el Palacio de Bellas Artes de México, el Teatro Olimpia de París o el Lincoln Center de Nueva York, y realizando giras por Francia, Holanda, Alemania, Japón, Estados Unidos, Iberoamérica o Rusia. Como cantaor supo reinventarse adaptando su flamenco a otros estilos y realizando colaboraciones con grupos como Lagartija Nick, Los Planetas, Chambao o Sr Chinarro.

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Por su parte, Pepe Habichuela es uno de los más grandes maestros del toque flamenco. Sus inicios artísticos tuvieron lugar en Granada y en 1964 se trasladó a Madrid donde actuó en varios tablaos flamencos y compartió cartel con artistas reconocidos como Juanito Valderrama o Camarón de la Isla. Pero fue la estrecha colaboración con Enrique Morente en los años setenta la que marcó un rumbo distinto en su carrera: juntos descubrieron una nueva manera de vivir el flamenco que tuvo su culmen en sus dos discos juntos: “Despegando” y “Homenaje a D. Antonio Chacón”.

Fueron Pepe Habichuela y sus coetáneos: Paco de Lucía, Camarón, Morente, Sanlúcar, etc, quienes se encargaron de protagonizar la renovación del flamenco en los años sesenta. Una revolución que abrió el camino a los jóvenes flamencos de la actualidad y que logró que este arte lograra una nueva dimensión, propiciando, en parte, la enorme difusión de la que goza el flamenco hoy en día.

El toque de Pepe Habichuela es uno de los más apreciados por todos los cantaores, pero si por algo destaca el tocaor granadino es por su faceta como solista, donde es capaz de atraer la atención de todos y cada uno de los amantes más exigentes de la guitarra flamenca.

Habichuela toca la guitarra como los maestros flamencos, respetando la escuela tradicional, pero a la vez es capaz de mezclarlo con la frescura flamenca actual, marcando un antes y un después en el toque flamenco.

Actualmente, es uno de los tocaores flamencos más reconocidos y una de las referencias vivas de la historia del flamenco.